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23.10.12

El día a día de nuestros profesionales


Lali Coma: "Tenemos la gran suerte de trabajar en una zona privilegiada y con ganaderos muy profesionales, que viven y aman este trabajo"

Lali Coma hace más de 10 años que, junto con Agustí Camprodon, ofrece servicios veterinarios en el departamento técnico de Provetsa de forma independiente. Lali nació y se crió en el campo, y desde muy pequeña tenía muy claro que quería ser veterinaria. "Agustí Camprodon, Lluís Vila y Jordi Font son los que me ayudaron a introducirme y a seguir este camino profesional" recuerda y asegura que todo lo que sabe y todo lo que ha aprendido es gracias a ellos que "un día confiaron en mí, lo que les estoy y les estaré siempre muy agradecida".

Su servicio a Provetsa se centra sobre todo en asesorar a los clientes para que obtengan el máximo rendimiento y beneficio de sus explotaciones, a través de un control y análisis cuidadoso de la producción, la sanidad y los costes.

Otros servicios que ofrece a PROVETSA son sesiones de formación y motivación personal. "El capital humano que forma una empresa es muy importante. Todos sabemos que aunque tengamos la mejor genética, sanidad y nutrición del mundo no conseguiremos obtener los mejores resultados si delante no hay personas motivadas y preparadas. Actualmente, este es el factor más importante de la industria porcina. Tenemos que mimarle y cuidarle", añade.

Sin embargo, asegura que este sector "se ha profesionalizado muchísimo de lo cual estamos muy orgullosos". Los clientes que tenemos en Provetsa "viven y aman esta profesión, tienen ganas de aprender y mejorar para conseguir resultados, y eso es muy positivo".

A lo largo de su carrera profesional, Lali ha tenido la oportunidad de visitar diferentes países y otras comunidades autónomas. Sin embargo, por ella Osona y la provincia de Barcelona son las zonas del país donde el sector porcino trabaja con más profesionalidad. Por otra parte, comenta que su profesión aún está dominada por el género masculino. "Cuando me licencié éramos muchas las chicas que queríamos ser veterinarias, pero éramos muy pocas las que queríamos dedicarnos al sector porcino. El hecho de proceder de una familia ganadera me facilitó las cosas", comenta. "Siempre decía que era del campo y que mi padre era Carlos Coma de Can Munné".

Reconoce que antes la principal función de un veterinario era curar, pero ahora considera que su tarea es prevenir. "Si hay una buena prevención evitas muchas enfermedades y urgencias, y eso es lo que intentamos lograr" explica. "Siempre trabajamos codo a codo con los cuidants y ganaderos. Soy licenciada y puedo saberme muy bien la teoría, pero el día a día de una explotación lo viven ellos. Y es que, de ellos aprendemos cada día", añade.

Lali termina la conversación asegurando que su trabajo es totalmente vocacional. "Ha sido mi vida durante 15 años y lo es en estos momentos. No lo cambiaría por nada del mundo".