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26.11.12

El día a día de los profesionales de PROVETSA


Ramon Saborit: "La granja de lactación de terneros está en constante evolución, cada día aprendes una cosa nueva y eso es muy gratificante"

Ramon Saborit hace 9 años que forma parte del equipo profesional de Provetsa. Es el responsable de la granja de lactación intensiva de terneros que la empresa tiene en funcionamiento, desde hace más de 5 años, en Cabrianes (Bages). Esta granja dispone de una capacidad de 500 terneros y cuenta con un sistema de lactación "innovador y totalmente beneficioso para los animales".

Su proceso de funcionamiento se base en 8 máquinas robotizadas que son las encargadas de alimentar a los animales. "Cada becerro lleva un chip en la oreja. Cuando este se acerca a la máquina de lactación, que hemos programado previamente, esta detecta la cantidad de leche que debe ingerir" explica Ramon. La máquina suministra el alimento en dosis repartidas entre 2 o 3 veces al día. "Este sistema reduce el estrés del ganado ya que le permite tener acceso a la comida durante toda la jornada e ingerirla cuando lo desea. Además, nos facilita el trabajo a los cuidantes y así podemos dedicarnos a otras tareas también necesarias para el bienestar de los animales" comenta.

Los terneros llegan a la granja con sólo 15 días de vida y se quedan allí durante 3 meses. Luego se trasladan en las exploraciones de engorde. La principal tarea de Ramon es hacer el seguimiento alimentario y sanitario, así como el manejo, y procurar que el ganado evolucione correctamente. Su jornada laboral empieza a las 7 de la mañana. "Cuando llego a la granja, lo primero que hago es observar y revisar uno por uno los terneros, repartidos en 16 departamentos, para asegurarme de que su estado de salud es el adecuado".

Una vez hecha la revisión, prepara el tratamiento para aquellos que lo necesitan y hace el manejo. "En este trabajo es muy importante no tener prisa. No es un trabajo en cadena, sino que tratas con animales vivos y éstos necesitan mucha atención. Por lo tanto, requiere mucha paciencia y observación" explica.

Desde siempre, Provetsa ha apostado por el I+D+i. La granja de Cabrianes es una de las explotaciones donde la empresa se realiza proyectos de investigación y pruebas piloto de medicamentos y piensos que "nos permite tener referencias y un conocimiento exhaustivo de los productos que comercializamos para aconsejar adecuadamente a nuestros clientes". Este proceso siempre se aplica bajo el control y supervisión de un veterinario de la empresa.

Saborit asegura que este trabajo es su pasión. "Me gusta y mucho. Soy de payés de toda la vida y trabajar con animales siempre me ha entusiasmado" y añade que la granja de Provetsa "siempre está en constante evolución, cada día aprendes una cosa nueva y eso es muy gratificante".