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5.3.12

Futura reproductora


Planificación y manejo de la futura reproductora

El objeto de éste artículo no es incidir en los aspectos de los manejos, nutrición, sanidad o instalaciones necesarias para el desarrollo productivo de las cerdas de cría, sino remarcar la importancia del equilibrio de la estructura censal y de una buena planificación de entrada de las futuras reproductoras, consiguiendo así los objetivos productivos esperados.

Estructura censal

El éxito de la introducción de las cerdas de cría en la granja es uno de los aspectos claves para la eficiencia global de la explotación, ya que el 20% del censo total de la granja estará formado por cerdas de primer ciclo.

El objetivo de toda explotación de cerdos es conseguir el mayor número de kilos de carne salidos del matadero por cerda, tanto en presente como al año, procurando siempre el mínimo coste posible.

Hemos de tener presente que nunca se ha de comparar dos granjas por sus resultados productivos, como por ejemplo, el número de lechones destetados/cerda/año, ya que las granjas que producen más lechones por cerda y año no son necesariamente las más rentables. Son los kilos de carne que han pagado a los mataderos el dato esencial a obtener para poder valorar.

Por tanto, si tenemos claro esta premisa, deberíamos hacer la planificación de toda la explotación a través de las capacidades que tenemos de engorde pero, en realidad, cuando estamos delante de nuestras granjas quién nos determina todo el flujo de animales son las plazas de parideras.

John Carr describe muy bien el flujo de animales a través de este sencillo esquema:

Ej.: Granja 250 madres
Fertilidad 85%
Lote cubriciones semanales
10 lechones destetados/cerda/parto
% bajas post destetados: 5% (desteta + engorde)
75 Kg en canal (23 semanas de vida)
7 semanas de adaptación de las cerdas de cría


Tasa de reposición

La tasa de reposición se define como el porcentaje de cerdas nuevas que entran en un período determinado en la explotación respecto al número de cerdas ya existentes en este mismo período (normalmente un año).


Cerdas introducidas
Tasa de reposición = _________________ x 100
Cerdas productivas


En la producción porcina actual trabajamos entre el 35-50% de tasa de reposición anual. En granjas de reposición, es aconsejable tener un objetivo mínimo de renovación del 40%. No obstante, en granjas de selección, la tasa de reposición suele ser más elevada consiguiendo, así, las mejores genéticas de la forma más rápida.

Una tasa de reposición insuficiente o un fallo e su planificación provocará grandes pérdidas económicas en las granjas, fundamentalmente por:

- Retraso en la introducción de las mejoras genéticas.
- Desestabilización del censo de la granja.
- Desestabilización de la inmunidad de la granja.
- Disminución del número de animales esperados ya que no podremos cumplir con el número de cubriciones deseadas.



Las características de cada explotación (tipo de genética, nivel de producción, política de sacrificios, sanidad de la explotación, características de mercado,…) serán las que determinarán cuál es el parto máximo que las cerdas tendrán dentro el círculo productivo. No obstante, por norma general, las cerdas tienen que ser eliminadas en aquel ciclo donde su nivel de producción es igual o inferior al de las cerdas de primer parto.


Ej.: Una granja que elimine las cerdas en el segundo parto, tendrá una distribución de un 53,6% de primer parto y de un 46,4% de segundo parto y, así, sucesivamente.

Ahora imaginemos el ejemplo de la granja anterior de las 250 madres, la cual envía al matadero las cerdas al 9º parto y que sigue la siguiente pirámide censal y productiva:

• Granja de 250 madres
• Parto máximo de eliminación: 9º parto
• % primeros parto actual: 14,2%
• 2,3 partos / cerda / año

Tasa de reposición = % cerdas de primer parto x partos / cerda / año = 14,2 x 2,3 = 32,26 %

Número de cerdas de cría / año = 250 x 32,26% = 80 cerdas de cría anuales

Esta granja está, actualmente, realizando una baja presión de renovación ya que estamos por debajo del 35% y no llegamos a tener el 20% de las cerdas de primer parto. Seguramente, en este momento, tiene unos buenos resultados productivos porque tiene más del 50% del censo entre el 3º y el 5º parto, y éstos siempre son los partos más productivos. Pero si continúa con esa tasa de reposición, de aquí a un año, se encontrará con un descenso importante de la producción ya que estas cerdas se encontrarán, para entonces, en el 6º y 8º parto y, si miramos la tabla productiva de estas cerdas, éstas producen 1,5 lechones menos respecto a los partos anteriores. Además, al tener un censo desestabilizado (se tiende a un envejecimiento de la plantilla) puede dar lugar a un empeoramiento de la sanidad general de la granja.

En granjas de este tamaño, aconsejaríamos entrar cerdas de cría cada dos meses y hacerlo con pesos escalonados reduciendo, así, el riesgo sanitario de llegada de enfermedades y se podría hacer una mejor programación de los lotes. Siempre entrar un 5-10% más de las necesidades, porque habrá unas cuantas que no saldrán en celo por algún motivo u otro.

Una vez calculado el porcentaje de reposición de nuestra granja, el tamaño de cada grupo de cerdas de cría ha de ser calculado y planificado con antelación. Hay diferentes factores: la estación del año, la sanidad, la edad de adquisición, el precio del mercado, etc.; que influyen en el número de cerdas de cría para ser cubiertas en un periodo de tiempo determinado.

En los meses de verano, nos podemos plantear aumentar el número de cerdas de cría y así disminuir los problemas de fertilidad asociados al calor, asegurando el número de cubriciones establecido; o modificar nuestra política de sacrificios (guardar las cerdas viejas) para conseguir nuestros objetivos de productividad.

Conclusiones

Es bueno recordar que, en todo momento, en nuestra granja, es la reposición quien debe marcar el ritmo de sacrificio de las cerdas y no al revés.

Hemos de saber que, en cada momento, cual es nuestro objetivo de cubriciones, determinado por las plazas de parideras y la capacidad de engorde y, a partir de aquí, determinar cual es el flujo de animales de nuestra granja.

Tener presente que nuestra programación de cerdas de cría ha de realizarse ya en el momento de la cubrición o en el momento que tenemos confirmado el lote de cubriciones. De esta manera, tenemos 4 meses por delante para poder gestionar toda la logística del proceso. No esperar a programar las cerdas de cría en el momento que entra el lote a la sala de parideras porque, entonces, nunca conseguiremos nuestro objetivo inicial: kilos en canal producidos semanalmente.