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16.4.15

Punto y final a las cuotas lácteas en el mercado de la UE


La Comisión Europea ha puesto punto y final a la aplicación de las cuotas lácteas nacionales impuestas por Bruselas hace 30 años. Aparece un nuevo escenario cargado de interrogantes en el sector, tanto sobre la producción, como sobre la industria. Sin embargo, la liberalización, a medio plazo, aclara un panorama de oportunidades para aquellas explotaciones y empresas que sean cada vez más eficientes, innovadoras y competitivas.
En los últimos diez años, a medida que se han ido incrementando las cuotas, los ganaderos han aprovechado cada aumento autorizado por Bruselas para hacer crecer la producción. Desde la campaña de 2007 a la actual, se ha pasado de una producción de 35,86 millones a 6,53 millones de toneladas, según datos publicados por EL PAÍS. Este incremento de la capacidad desencadenó un fuerte proceso de ajustamiento en el sector, que pasó de 100.000 explotaciones a sólo unas 20.000.
La baja cuota de producción asignada al Estado español también condicionó el desarrollo de grupos industriales. La política permitió subsistir, pero no crecer, a los grandes grupos españoles.
Ahora, con la libertad de producción y la posibilidad de disponer de un mayor volumen de leche, algunos empresarios confían en crecer ante la disponibilidad de materia prima más cerca de los centros de producción. Una mayor producción supondrá poder fabricar, por ejemplo, más leche en polvo y mantequilla, dos productos que pueden permitir entrar en nuevos mercados o aumentar el volumen de ventas.
El mayor interrogante aparece en el sector productivo. El Gobierno español contempla que con el cambio de sistema, aumentará un 5% la oferta media comunitaria. La principal duda de los ganaderos es si el precio que la industria les pagará cubrirá sus costos, y si se la comprará toda después de haber aumentado la producción en los últimos años. El poder de decisión sobre el precio recae ahora en la industria, según los ganaderos. Ahora el precio que están ofreciendo las industrias lácteas se sitúa entre 240 y 290 euros por tonelada y no cubre los gastos de producción, situados alrededor de los 350 euros, y según muchos ganaderos esto pone en peligro las granjas más pequeñas.