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31.1.17

Ricard Parés: «Hay que tener un nivel sanitario excelente si queremos que los terceros países vengan a comprar nuestra carne»


Entrevista a Ricard Parés, director de PORCAT

¿Cuál es la función de PORCAT?

PORCAT pretende aglutinar el sector i defender sus intereses. Sobretodo ante la administración, pero también ante los medios de comunicación. Agrupamos tanto a ganaderos pequeños como a empresas, dentro del ámbito de toda Cataluña. La principal función, por tanto, es dar voz a los ganaderos que por ellos mismos no pueden tenerla.

¿Por qué tiene sentido una patronal del sector porcino?

Todos los países fuertes en producción porcina tienen una patronal detrás. Dinamarca, Alemania, Holanda, Bélgica... Y nosotros no podemos ser una excepción. Si el sector no se une y defiende unos objetivos comunes, nuestros países competidores se nos comerán. Estamos en un mercado muy globalizado y competitivo, y tenemos que tener una visión profesional del mercado y de los retos de futuro. No podemos estar preocupándonos per tonterías sino que tenemos que estar preparados para una mercado muy cambiante y competitivo. Y eso solo podemos hacerlo a través de las patronales.

¿Cuáles cree que son las perspectivas de mercado del sector?

De momento son buenas. Los precios aguantan bien y la exportación crece. Si trabajamos bien, podemos tener un 2017 satisfactorio. Pero no nos podemos relajar. No podemos olvidar que la sanidad es la barrera comercial más peligrosa, y es justamente en los momentos de paz que hay que prepararse. Tenemos que tener un nivel sanitario excelente si queremos que los terceros países vengan a comprar nuestra carne.

¿Qué retos nos encontraremos a nivel legislativo durante los próximos años?

La reducción del uso de los antibióticos creo que es actualmente el reto más importante. La Unión Europea tiene muy claro que hay que reducir los niveles de consumo actuales, y tanto el Parlamento como la Comisión Europea han aprobado varias resoluciones al respecto. Además, la medicación a través del pienso se regulará por un nuevo reglamento que aún está en un cajón, pero que cuando se apruebe supondrá, 'de facto', la prohibición del pienso medicado. Para mantener los niveles de eficiencia actuales habrá que trabajar mucho y muy bien en manejo, y sobretodo en higiene y desinfección. Tenemos mucho trabajo para adaptarnos a este nuevo marco. Tampoco podemos olvidar la legislación en bienestar animal. No habrá cambios, pero sí mucha presión para que se cumpla estrictamente la normativa actual. El corte de rabos o la castración serán temas que volverán a aparecer a partir de ahora. Y el transporte de animales vivos, también.

Uno de los temas candentes en el sector es el de la gestión de residuos y de las plantas de purines. ¿Cuál cree que ha de ser la solución?

Tenemos que tener muy claro qué modelo de ganadería queremos para nuestro país. Desde PORCAT apostamos por la autoexigencia del sector. Y en Osona, particularmente, es especialmente importante la problemática de los malos olores. Es un problema que se puede solucionar, pero hace falta que tanto ganaderos como payeses, se pongan de verdad. Las plantas de tratamiento, la reducción por dietas, la producción de gas o compostaje... Todo esto solo son herramientas tecnológicas, muy importantes, pero sólo son herramientas. Estamos convencidos que podemos mantener el censo que tenemos actualmente si utilizamos bien estas herramientas, apostando por una producción sostenible. Estamos de acuerdo en controlar dónde se aplican los purines, a invertir en tratamientos cuando sea necesario, o a utilizar conductímetros. Pero hagámoslo sobre unos objetivos consensuados entre el sector y la administración, y con un calendario a años vista. Tenemos la sensación de que la administración tira sin decirnos donde quiere ir a parar. Y siempre con rifirrafes entre Agricultura y Territorio. Así no llega a ninguna parte.