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17.12.13

El día a día de nuestros profesionales


Jordi Font: "Los clientes son el eje principal de Provetsa. Sin ellos no existiríamos"

Jordi Font Rifà es el fundador y director de Provetsa. Se crió en un entorno ganadero, el Mas Marçal de Prats de Lluçanès. En 1976, después de regresar del servicio militar, le surgió la oportunidad de trabajar como distribuidor para un laboratorio de productos veterinarios. "Empecé solo con una furgoneta, vendiendo y ofreciendo productos de alimentación y farmacológicos para animales en la comarca de Osona. Este trabajo era a tiempo parcial y la otra mitad del día trabajaba en Colomer Munmany", explica. En 1983 decide crecer profesionalmente y crea Provetsa .

La primera trabajadora que contrató fue Imma Amblàs. A partir de ahí la empresa fue creciendo hasta hoy que cuenta con un equipo humano formado por 23 trabajadores procedentes de diferentes disciplinas, pero la mayoría vinculados con el sector agrícola y ganadero. "La mayoría de ellos han nacido en un entorno ganadero eso hace que se sientan identificados con el trabajo y comprometidos con el sector. Todos ellos conforman un equipo profesional extraordinario y consiguen que se respire un ambiente familiar en la empresa".

Inicialmente la actividad de Provetsa se centraba en el sector vacuno, pero hoy también se dirige al sector ovino y porcino. Hoy en día, este último es el que tiene más peso en la facturación de la empresa. "La evolución de la ganadería en Osona ha acabado convirtiendo el porcino en el sector más potente. Mientras que el vacuno, aunque también es muy importante, es menor. En este sentido, hemos tenido la capacidad de adaptarnos y hemos sido suficientemente dinámicos para especializarnos en otras especies animales ofreciendo una amplia gama de productos y servicios que nos han convertido en una de las empresas referentes del sector", comenta Font.

La calidad ha sido y sigue siendo el principal objetivo de Provetsa. "Siempre hemos procurado trabajar con marcas y productos de calidad, que encajen con nuestra filosofía y dinámica de trabajo, que se preocupen por un único objetivo que es el de ofrecer productos buenos y que faciliten a los ganaderos una producción óptima y sean competitivos", remarca. A Provetsa "siempre hemos procurado facilitar el trabajo al cliente apostando por aquellos productos que sean rentables, eficientes e interesantes para él en detrimento del precio", insiste.

Desde los inicios y hasta hoy, los clientes de Provetsa han cambiado. "Algunos son nuevos, otros ya no existen, pero puedo decir con orgullo que en muchos casos tenemos la gran suerte de tratar con la tercera generación. Algunos ya tenían una edad muy avanzada cuando empecé, pero en estos 30 años he visto pasar a sus hijos que ahora tienen mi edad y los hijos de éstos continúan o inician su propio negocio. Un aspecto que recuerdo con mucha gratitud", comenta y asegura que "los clientes son el eje principal de Provetsa, sin ellos no existiríamos" .

Jordi Font considera que este "es un sector muy luchador" y ve el futuro con mucho optimismo. "En Osona la gente que se dedica a la ganadería está muy arraigada en la comarca, por lo tanto, estoy convencido de que le queda larga vida. Además, aunque ha cambiado la situación respecto hace 30 años, afortunadamente la mayoría de los ganaderos han evolucionado y han conseguido mantener su negocio".

Cuando hablamos de la relación que se establece entre Provetsa y el ganadero, Font defiende la confianza ante todo. "Este es un negocio basado en una relación de confianza. No puedo decir que un cliente es cliente si no percibo que entre las dos partes se establece el sentido de confianza mutua, dejando de lado si compra o no".

Para Font el valor añadido de Provetsa es la inmediatez. "Procuramos estar en todo momento al servicio del cliente, que nos encuentre cuando nos necesita y con las herramientas, los productos y los servicios más adecuados y ajustados según las necesidades del momento, ya que el ganadero se juega mucho. Por lo tanto, debemos actuar rápidamente y con un servicio técnico conciso, riguroso y de calidad", remarca y añade que la mayor parte del beneficio que ha obtenido Provetsa "lo hemos invertido en el servicio técnico con lo cual creo que nos ha permitido diferenciarnos del resto de empresas del sector".

En las tres décadas de trayectoria de Provetsa, Jordi Font asegura que "ha habido años más difíciles que otros. En los inicios el principal problema que teníamos que afrontar era la incertidumbre de la sanidad y bienestar animal, no estaba controlada como hoy día en que tenemos la suerte de trabajar con más seguridad y estabilidad, ya que el control es exhaustivo".

Font dice tener respeto por el pasado, pero ingenio para el futuro. "La intuición me ha ayudado a tomar decisiones ya hacer crecer Provetsa. Estos 30 años han sido relativamente fáciles, pero a partir de ahora el crecimiento será más difícil, ya que nos encontramos en un momento de máxima competitividad. Sin embargo, con la incorporación de mi hijo en la gerencia me siento muy satisfecho porque han surgido nuevas ideas y perspectivas de futuro para la empresa. En este sentido, estoy plenamente convencido de que Provetsa continuará siendo una empresa joven, dinámica, atractiva para los clientes y competitiva".

Jordi Font nunca ha dejado de practicar el oficio de ganadero. "He vivido en el campo y tengo toda la sensibilidad porque sigo viviendo ahí y lo sufro cada día, me siento identificado con los clientes", dice. En 1985 adquirió La Goula, en Torelló. Para él la compra de esta finca significó "un sueño hecho realidad, ya que aparte de dirigir Provetsa, paralelamente pude volver a desarrollar la actividad ganadera que hoy en día aún sigo con la ayuda de mis hijos".